Tengo una teoría: no nos conformamos nunca con lo que tenemos.
Si somos pobres, queremos ser ricos. Si somos ricos, queremos serlo todavía más.
Si somos feos, queremos ser guapos y llamar la atención, pero si somos guapos y llamamos la atención, queremos pasar desapercibidos.
Entonces ¿Qué? ¿No hay un término intermedio?
Parece ser que sí lo hay; según mi padre el "Ajo y agua". O en otras palabras: "A joderse y a aguantarse".
Es un remedio infalible desde tiempos inmemoriables. Eso sí, cuesta un poco aceptarlo.
No es fácil darse cuenta de que eres jodidamente estupenda cuando lo eres y eres humilde. Pero tampoco es fácil aceptar que no eres un Adonis ni una Venus de la vida, cuando en realidad eres un cardo, pero tienes mucho amor propio. Pero hay que intentarlo por lo menos.
Hay que subirse la moral pensando en que hay gente peor que tú, y bajársela un poco pensando lo contrario, para adquirir un tamaño de moral estándar.
¿Lo mejor? Aceptarnos a nosotros mismos con nuestra vida y a tomar por saco.
Reírnos del mundo que nos rodea, pero sin llegar a burlarnos de él, ser comprensivos pero no demasiado, ser buena gente pero no tan buena gente que te tomen por pardillo...
En fin, ser uno mismo con sus cosas, sus tonterías, seriedades, defectos y virtudes.
Y después todos seremos felices, aunque no comeremos perdices porque la crisis solo nos permite llegar a comprar pollo.
Noemi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario