Miles de niños y niñas se han ido hoy a dormir, esperando despertarse mañana temprano para abrir lo antes posible sus regalos.
·Cientos de ellos tendrán todo lo que hayan pedido, lo merezcan o no.
·Otros muchos, verán que sólo les han traído algunas cosas.
·Los niños restantes se despertarán con la misma ilusión que todos los anteriores, pero no recibirán nada porque no hay dinero.

Tengo que decir que hoy he visto a un chaval de unos 8 años repasar la lista de regalos antes de dársela a los reyes, los cuales se habían ido a recoger las cartas al ayuntamiento de la ciudad tras la cabalgata.
Pues bien, el pobre desdichado había pedido más de 20 cosas y su padre afirmaba convencido que los Reyes Magos se lo iban a traer todo para que el pequeño no se enfadase como otros años.
Después de ver esto, mi ética no me permite pedir ninguna cosa para mí porque se que realmente no necesito nada. (Aunque también se que mi madre siempre me tendrá alguna sorpresa por mucho que le insista)
Si de mí dependiese, cada niño tendría un regalo debajo de su árbol de navidad mañana.
Sería lo justo, pero una sola persona no puede cambiar el mundo.
Natalia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario