jueves, 19 de enero de 2012

VIVA JO - VIVA YO

Me levanto todas las semanas para coger un bus que me transporte 55 km hasta mi facultad, allí por el monte MÁS ALTO que hay en Coruña. La mayoría de los días tengo que ir corriendo hasta la parada porque voy justa de tiempo. Mi bus, a pesar de tener 2 plantas, se nos queda escaso para todos los que somos, por lo que no tengo la gran suerte de sentarme en un asiento y dejar las cosas en otro, no. Después de 30 minutos de trayecto, solemos coger caravana. Cuando por fin estamos llegando, el conductor abre la ventana. Esto hace que te entre un frío de muerte por lo que se hace difícil abandonar el bus. Al bajar de él, tengo que subir la GRAN CUESTA que lleva hasta mi querida facultad de Ciencias Sociales y de la Educación, la cual está al revés que las demás pero aún así ha ganado un premio de arquitectura (cosas inexplicables que tiene la vida). Entro en la facultad y me paso 30 minutos dando vueltas porque llego antes de tiempo. Algo bueno de estar por esos lugares es que hay wi-fi, dato importante. Siguiendo con el tema, mis clases duran hora y media, cosa totalmente normal si no fuese porque la mayoría de mis profesores padecen trastornos de la personalidad (y si no los padecen, los imitan de miedo). Sin contar con el tiempo que "pierdo" asistiendo a todas las clases, puedo pasarme 3 horas más haciendo trabajos o terminando cosas pendientes. Los días en los que tengo la gran suerte de no tener clases por la tarde, puedo permitirme coger el bus de las 3:15, no sin antes bajar la cuesta interminable. Llego a casa alrededor de las 4 y me pongo a hacer la comida porque el resto de mi familia ya ha comido (lógicamente). Mientras como, me entra un sueño terrible. Termino, duermo un poco y cuando me despierto, mi familia se ha ido de paseo y yo mientras, arreglo algo mi hábitat. Vuelvo con los trabajos y temas a estudiar. Cuando por fin termino de hacerlo todo, me dan las tantas. Me conecto para tener un poco de vida social y no sentirme un ser aislado. Sigo frente al ordenador hasta que el dolor de espalda y ojos no me permite seguir más tiempo, entonces me voy a dormir. En cama doy 25714 vueltas hasta que consigo dormirme. 

Y así es mi día a día desde SEPTIEMBRE del 2011.

Partiendo de este enorme testamento que muchos habrán dejado de leer a la mitad, sigue habiendo gente que piensa que los universitarios NO hacemos nada. Gente que desprecia mi carrera, que piensa que podría hacerlo con los ojos cerrados y que no puedo quejarme porque es algo que me vendrá bien para mi futuro.

SEÑORAS Y SEÑORES, tengo 1000 cosas en la cabeza, mil trabajos, exámenes, horarios de buses. Estrés, agobio, desmotivaciones, pero aún así, aquí sigo. Con una beca de mierda que no cubre ni la mitad de mis gastos y una familia que hace lo que puede por ayudarme.

Por esto y MUCHO más, pienso dejar caer toda mi furia sobre la PRÓXIMA PERSONA a la que se le ocurra hacer un comentario despectivo acerca de alguno de estos temas que he tratado.

BESOS Y  ABRAZOS IRÓNICOS PARA TOD@S!

Natalia.

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